lunes, 19 de agosto de 2013

El tiempo

"Confía en el tiempo, que suele dar dulces salidas a muchas amargas dificultades."
Miguel de Cervantes (1547-1616)


A veces quisiera desear que eso fuere cierto de algún modo. No con el tipo de situaciones donde escasea el dinero, o suele suceder que te roben. Si no con el tipo de situaciones donde miras a una persona y ves que realmente la estas perdiendo de a poquito.
Ya me ha sucedido antes, de manera realmente brutal, por condiciones donde aquella persona decidió de que su pareja era más importante que yo, lo cual me fue realmente defendible. Habría hecho lo mismo, de hecho creo que con él hice lo mismo, solo que en su situación fue de manera abrupta. Algo que no me atreví a hacer yo en su momento ... y no me arrepiento de haber tomado las decisiones que tomé.

Pero ahora, ahora ya es una situación similar, por lo que me causa algo de trauma (podría definir lo así)...
Comenzó hace ya casi un año esta situación donde yo haciéndome la que no veía las cosas, la que hacía que todo seguía como tal, que todo era como siempre había sido, pero existía un problema, un detalle que era ese "había". Donde no importara como me hiciera la loca de todas las situaciones habidas y por haber ese había seguía ahí, me seguía a todas partes, y no lo quería asimilar.
Hasta que ocurrió que un día todo de soplón cambio para mi y me dije "ya basta". Eso conllevó a pensar bien las cosas, las situaciones, mi cariño, el cariño que creo esta persona me tenía, y pese a todo llegué a la conclusión de que me iba a seguir sintiendo mal si seguía viendo estos cambios, para eso decidí eliminar la existencia de aquella persona y los días que vinieron me dieron cuenta de que no iba a conseguir nada si no bloqueaba todo ello, de que mi impotencia y rabia no iban a parar hasta que fuese todo bloqueado por completo.
Y así lo hice, y así me ha funcionado, solo hasta el momento en que me vuelvo a recordar su existencia y me da pena, sinceramente mucha pena junto con una nostalgia algo trágica.

Fueron tantas cosas que viví junto a ella, fueron tantas situaciones importantes donde pedí su presencia que creo ahora todo se fue a la nada. Simplemente a la nada.
Luego de que tomara la decisión que tanto me había costado, dejé de pensar en ella, dejé de lamentarme por las cosas que le dije y que no le gustaron, aunque luego me lamente más por el hecho de que quizá no entendió las cosas así no más.
Llego el día de mi cumpleaños, un día que más para mal es importante para mí, y suponía que para ella también, por las cosas que pasaron cuando cumplí mis dieciocho años, el día en que no quise ver a nadie más que a ella. Pero en fin.
Ese día pensé en ella, espere una llamada y a decir verdad la quise oír mucho, aunque fuera el saludo más chanta de la historia, quería escucharla. Por lo importante que había sido para mi, y creo que ella lo sabe.
Pero no fue así, si no que ese día tuve un regalo que a decir verdad no me agradó mucho, me llegó un regalo bien especial, que fue abrir mis ojos a la ceguera que tenía de mi antigua amiga y poder ver ahora a otra persona bien distinta. Una persona que se excusaba, una persona que metía a más gente entre medio, una persona que no me decía la verdad. Una mujer para mis ojos que se había vuelto una niñita.
Me dio bastante pena, quise llorar de hecho en ése momento y agradezco el que mi celular se haya roto, ya que de haber sido lo contrario le habría sonado una llamada, una de pena y rabia.
No tuve el momento de llorar ya que en ese preciso momento llegó Esteban a buscarme y darme la más bonita sorpresa que nadie me había dado para un cumpleaños... hacerlo especial.

De ése día ha seguido pasando el tiempo, y a decir verdad ya que no la recuerdo no me duele tanto, es solo darle tiempo al tiempo y no lo digo como cuando se refiere a un ex, si no que lo digo cuando se refiere a alguien que de verdad importa, alguien que entregó demasiado a mi vida incluyendo en los momentos donde sentía me moría en cualquier instante.
Pero sí lo pase mal y me lo guarde, hasta ahora que escribo con claridad las cosas, fue cuando en un instante quise hablarle y arreglarlo pero cuando vi esa foto y leí esa descripción me dio pena. Pensar que alguien que quiero y consideraba tan importante llegase a pensar así de mí... fue feo, muy feo.
Quizá siempre pensó eso de mi, quizá siempre oculto esas palabras de mi, quizá solo fue un poco de cariño hacia mí y ese veneno, esas palabras venenosas siempre las pensó en todo el tiempo que pensaba era especial e iba a ser una de las personas que costaría se fueran de mi lado.
Alguna gente me dijo que no me preocupe, que eso es lo que piensa su pajera de mí, que no estoy sola contra lo que el verdaderamente es, que ella algún día se dará cuenta y me hablará.

Pero ya sinceramente la he dado por perdida, porque ha sido el mismo discurso que tuve con mi querido amigo Ricardo y aún las cosas no han cambiado, por lo que me resta ya decir de una manera bastante negativa con respecto al tiempo y la vida...
Que de verdad te quiero mucho y tengo muy buenos recuerdos contigo, pero ya la vida ha ido en direcciones diferentes y no pensé que de tu parte fuere tan así, que pensaras todo eso que escribiste, me da pena como han terminado las cosas y te lo digo de corazón que te entiendo, es tu pareja por sobre lo que alguien de afuera opina con respecto a el y a tu relación, pero creí que no ibas a reaccionar así, que ibas a tener la suficiente confianza como para chantarme la moto en el momento (al menos por los buenos tiempos donde nos agarrábamos a chuchá limpia). Pero en fin, las cosas con las que me quedé son bonitas y otras un poco no tan lindas, como el hecho de que quería que conocieras a ese alguien especial que tengo ahora (se llama Esteban y me aguanta), quería que por lo mucho que rabiaste con el otro saco de mierda vieras que ahora estaba bien y contenta. Quería tantas cosas, pero en fin.
Que te vaya bonito, y que la vida te sonría cada vez que la mires.
Adiós Catherina Matus.
PS: De todo lo que ya pude ser hichapelotas con este tema, ya me esta quedando más tranquilo.
Atte Valentina Bernal
19/08/2013

lunes, 12 de agosto de 2013

Una cosa (:

Hola, ¿como estas? Yo bien gracias. Ah si, una cosa (antes que se me olvide), te extrañaba mucho. Y gracias, otra vez.

Leí tu blog, al menos las últimas notas de él (porque aún no lo leo todo).
Y debo decir que, con las notas que leí me sentí bastante identificada aunque te sea muy difícil creerlo viniendo de mi. Una persona que ha evitado todas las situaciones posibles de "cursilerías" de la vida, que prefiere las cosas más calmas y más de amigos, más de "partners".
Sí, y lo vuelvo a decir, esta persona que trataba de evitar esas situaciones se sintió identificada contigo, con tus palabras, con la forma que expresabas tus sentimientos en esas notas.
Puede ser que ya pasé por una fase así, puede ser que pensé las mismas weas que tú, que actúe igual que tu, que un día si al otro no, que un día me hace mal y al otro me encanta. Pueden ser muchas cosas y sabes, todas son ciertas. Todas y cada una de ellas a su debido tiempo.
Me impresiona si, el hecho de que las situaciones son bastante parecidas incluyendo el hecho del famosillo LoL. Sí, eso me dio susto y mucho. Lo único que cambiaba en sí era la distancia, pero sabes, si hubiera sido a distancia, habríamos vivido las mismas mierdas.
Y lo digo así, porque así son como son las cosas. Algo enredado de leer y escribir pero es así. Y no intentes creer lo contrario por favor.
Si bien las cosas pasaron como lo hicieron, según tu lo pasaste bien y fuiste feliz. Según yo también, pero existe un punto en el que ya no se puede más, o te das cuenta o esa persona deja de jugar contigo, deja de tener interés en ti y hace cosas donde al menos la mayoría te hace daño, y te lo digo, no es para nada bonito aunque creo que ya lo sabes.
Te quiero mucho, como a poquita gente la quiero así. Algunos se han ido, otros me han traicionado y los poquitos siguen ahí. Y tú sigues aquí y me agrada bastante.
En mi caso como tu bien sabes conocí a Esteban y de ahí en adelante cambió todo. Con todo su circo y sus atados y sus daños colaterales que no se si son para bien o para mal. Pero a finales ya fueron de hace rato esos daños colaterales. A lo que voy con esto, que, al menos en mi caso conocí a esta persona y la dirección que decidí tomar fue un "basta ya" de todo.
Un "basta ya" de estar bien un día y mal al otro, de sufrir por puro gusto, de entregarle mi atención a un persona que no sabe lo que quiere, de darle mi cariño a un tipo cuya manipulación era tan perfecta que me tenía como una tonta weona, de cambiar mi yo. Y eso fue lo más importante, de cambiar.
Te preguntarás ¿porque cambiar? ¿como eso de cambiar?
Bueno, cambiar en el sentido de que yo no estaba mal, de que las cosas que tengo no son malas, de que si alguna persona encuentra que tengo "algo mal" con mi actitud o con alguna de las cosas que tengo, entonces esa persona no encontrará lo que busca en mi, por más que quizá en lo superficial lo habrá encontrado, pero en las cosas importantes, en las cosas que valen la pena esta demasiado lejos de encontrar algo en mi.
Quizá no habrá sido el mismo día en que todo comenzó cuando le hablé, pero sí fue una noche en que en una salida a comer papas fritas a terpel, alguien que no lo veía ni cercanamente como es ahora me dijo "las personas no cambian". Si bien es algo que se puede tomar como trillado, pero era algo que un pseudo desconocido me decía sin saber de quien o sobre quien hablaba en ese momento.

Quizá te preguntes porque escribo esto, pero lo hago porque te quiero. Porque por eso tengo ganas de que sepas que no solo tu te sentiste así en algún momento, de que dejes de pensar que solo una persona te entiende como me dijiste una vez cuando te respondí enojada, de que te des cuenta que las cosas mejoran, de que la vida sigue, y sigue para bien, de que no estarás sola porque cuando sea que me busques estaré allí.

No diré que esta de más (porque no lo está), me siento feliz por lo primero que leí de tu blog (que fue lo último que publicaste). Me alegra bastante, me siento contenta y quiero que lo sepas. Y puede que no lo tengas presente (pero tenlo, no como antes, solo que lo tengas): si quieres llorar, salir a fumarnos un cigarro a la esquina de las viejas, comer a terpel, ver películas, si te sientes mal... sabes donde estaré. En esas cabañas donde se escucha todo.




No te quemas
(porque nada te llega)
Esto lo hace más fácil
(fácil para ti)
Pero es mucho mas difícil para mi
Hacerte ver


Valentina Bernal
12/08/2013