sábado, 29 de diciembre de 2012

The division of gravity


"Después de un rato, aprendes la sutil diferencia entre sostener una mano y cambiar el alma.
Y aprendes que amor no significa predilección y compañía no significa seguridad.
Y comienzas a aprender que los besos están fuera del contrato y los regalos no son promesas.
Y comienzas a aceptar tus derrotas con tu cabeza alta y los ojos abiertos.
Aprendes a construir el escenario en el camino, porque los mañanas son muy inciertos para los planes y el futuro tiene una ola mitad vuelo y mitad caída.
Luego de un rato aprendes que incluso la puesta de sol quema si te acercas mucho.
Verás, entonces planta tu jardín y decora tu propia alma, en lugar de esperar que alguien más te traiga flores.
Y aprendes que realmente puedes disfrutar, que realmente eres fuerte y realmente puedes sanar.
Y aprendes y aprendes... con cada adiós aprendes.
[Ella: no puedo seguir haciendo esto, no puedo hacerlo más
EL: ¿que estas diciendo?
El: puedes, puedes por favor quedarte a hablar ¿? Lo resolveremos, solo... solo no salgas por esa puerta. No te vayas (ella sale)... ¡mierda!]
Y aprendes y aprendes, con cada adiós aprendes."


Traducción en la que hice lo mejor que pude con un corto que cada vez que lo veo triza una parte mía, una parte que no quiere más guerra, una parte que con gusto me encantaría olvidar.
Valentina Bernal
29/12/2012

miércoles, 12 de diciembre de 2012

I wonder ...

Out of ...

Letra ...

Dime que las acciones que hablan más fuerte
Pero hay algo en sus palabras que hieren

Ropa sobre la cama, tan tarde y
Yo soy el único que te espera, para poder cerrar la puerta

Camino a casa me doy cuenta
Que hay una especie de tormenta en sus ojos que
Sólo es tapada por un delgado disfraz

Ahora que ha llegado mi momento
Necesito moverme y necesito que tú lo intentes
Porque estamos lejos del alcance de las despedidas
Estamos lejos del alcance de las despedidas, de las despedidas

Nunca te pedí que cambies
Pero lastimosamente tu no sientes lo mismo por mí
Me pregunto ¿Tu hombre aún se estremece cuando lo tomas de la mano?
Como lo hace este hombre

Camino a casa me doy cuenta
Que hay una especie de tormenta en sus ojos que
Sólo es tapada por un delgado disfraz

Ahora que ha llegado mi momento
Sin necesidad de despedirse como las rayas de un tigre
Necesito moverme y necesito que tú lo intentes
Porque estamos lejos del alcance de las despedidas
Estamos lejos del alcance de las despedidas, de las despedidas.
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A veces la canto, y siento que me sale tan bonita, pero necesito alguien más para que me acompañe en la otra voz ... 

Valentina Bernal
12/12/2012

lunes, 10 de diciembre de 2012

Una pequeña historia


Hola, hoy quiero contar una pequeña historia, sobre mí, sobre cómo puedo explicar el que cada cierto tiempo sienta que no soy capaz de hacer nada bien, de irme hundiendo poco a poco en un pozo sin fondo, de que simplemente no quiero seguir viviendo en este mundo y que ojalá hubiese sucedido el morir de bebé, sí con mi amnea del sueño, a veces solo quería llegar hasta allí, hacer algo para cambiar las cosas y atrasar el momento en que me encont
raron y se fijaron de que se me había olvidado respirar.

Ciertas veces no pido recordarlo, recordar todo lo que me ha pasado, otras me reprimo y simplemente no puedo continuar mi día a día. No se bien decir si mi vida ha sido dura, si me han pasado muchas cosas, porque creo que a pesar de todo no es así, no he vivido grandes traumas, tampoco ha estado a punto de pasarme alguna tragedia, solo nada, cosas normales, peleas que se vuelven un martirio día a día, cosa que nunca pedí ser la llegada de todo ese enojo.

Las cosas en mi casa eran normales, un hermano, un papá y una mamá, ha si, me falta alguien, alguien importante, sumamente importante en mi vida, mi mascota, mi perro, mi Rolly.

Nada fuera de lo normal, hasta que un día empecé a notar que las peleas del día a día eran más frecuentes, mi hermano ya estaba en la adolescencia y a mi me faltaban 3 años por llegar allí así que no lo entendía del todo, no me preocupaba tampoco. Hasta que un día ese enfado, ese enojo guardado todas las partes de la casa lo sacaban conmigo, aunque estuviera o no dentro de las discusiones, de todas formas lo aguantaba, entendía que estuvieran enojados, pero no sabía porque se desquitaban con mi persona. No podía entender bien las cosas, era solo una niña, que iba a saber alguien con la edad de 8 años eso ¿?

Hasta que un día no aguante y comencé a contarlo en el colegio, con mis amigas que no me ayudaban mucho, ahora que las recuerdo fueron buenas amigas mías hasta que comenzó todo esto, luego de eso me alejé simplemente. No me resultó mucho la idea de hablar lo con ellas, para que me pudiesen entender o simplemente decirme "estamos contigo", solo lo tomaron a broma y me dijeron "estas loca" riéndose y sacando el tema a colación cuando se podía para burlarse otra vez de mí.

Luego de ello no hablé más con nadie sobre el tema, no quería burlas, además de que ya sus desquites se habían ido apagando, cada uno de ellos pasaba menos en la casa y yo más tiempo me quedaba sola. Así que estaba más tranquila. Hasta que un día todo comenzó a pasar otra vez y no aguanté. Exploté y les dije que ya estaba chata, que se dejaran de desquitar conmigo en cosas que ni siquiera tenía la incumbencia ni la culpa de ese enojo. Luego de ello, la cosa paró hasta unos meses donde todo comenzaba otra vez. Lo diferente era que sus respuestas eran "estas loca", "no me estoy desquitando", "para de llorar", "no vas a solucionar nada con lágrimas", "¿y quien te pego ahora que estas llorando?" etc. etc. etc... Y así seguiría con muchas más frases.

Ahora a esta situación constante cambiaba una cosa, ahora yo estaba llegando a la adolescencia, cuando pensé "ahora yo voy a ser el problema". Las cosas se calmaron justo antes de irse a la mierda. Fue como la calma que precede a la tormenta, era espantoso. Cuando estaba ya acostumbrándome a pelear por todo noté que ellos tres eran iguales, ellos tres pensaban casi igual y yo era la única excepción en la casa, comencé a tener miedo, comencé a preguntarme si era necesario pensar igual que ellos para que las cosas pararan, o peor aún que no existiera para que la casa estuviera en paz.

Esos pensamientos me llevaron a recuerdos más antiguos y más dolorosos, uno donde mi mamá me decía "ya no eres más mi hija, yo no tengo hijos mentirosos" cuando cursaba Kinder, o la vez cuando ella misma me echó de la casa con maleta y todo mientras esperaba afuera hasta muy tarde que llegara mi papá, con la cara llena de mocos y salada por las lágrimas, pudiendo apenas respirar, eso cuando cursaba primero básico.

Junto con esos recuerdos los días se me hacían más pesarosos, y lo mismo de cada día me quedaba sola todo el día, lo que me dio muchas veces para planear acabar con todo ello, tratando de ahorcarme con un cable y mi propio peso, haciéndolo repetidas veces porque algo siempre fallaba, y todas esas veces me despertaba con dolor de cuello pensando que me habían resultado los planes. A la larga de ello noté que había algo que me gustaba, había un momento al que esperaba llegar, el cual se daba antes de perder la conciencia, sentía que toda mi piel o mis células hiper-sentían antes de perder ello, sentía el hiper-movimiento de todas ellas, las de mis labios, mi piel, mis ojos, incluso hasta en mi pelo. Luego de eso se me iba todo a negro y despertaba en el suelo con un dolor por el cable en mi cuello.

Después de un tiempo, dejé de hacerlo no porque no me gustara, si no porque dejé de estar tanto tiempo sola, dejé de pasar casi 8 horas sola en la casa. Y las peleas junto con ello comenzaron a ser más rutinarias. Lo que se agregó también con esas dos cosas fueron los insultos, de que estaba loca, de que no debería pensar así, de que yo era la culpable de todo lo malo de la familia. Nunca entendí porque...

Comencé a no tomar les en cuenta cuando entré a la media, tenía muchos más amigos, amigos a los cuales les podía contar, amigos que me apoyaban y me decían que simplemente tenía que pasar el menor tiempo en ese lugar. Y así fue, todo comenzó a ir mejor porque todos los fines de semana o salía o me quedaba donde alguien, o simplemente venían ellos, lo que daba que en la casa todo fuera un ambiente de total armonía y bien estar. Irónico no ¿?

Todo iba bien, hasta que llegó cuarto medio, las peleas comenzaron a hacerse más rutinarios a pesar de yo no estar más en la casa, comencé a odiar ciertas fechas especiales como navidad o año nuevo. Comencé a agredirme con mi hermano, todo porque si no era eso nadie me defendía aunque fueran palabras, allí fue cuando comenzó la rivalidad, cuando comenzaron las amenazas, cuando comenzó todo lo más mierda que me pude imaginar que pasaría.

Aunque ahora ya no era solo yo, ahora éramos dos los que tenían esta familia para la mierda. Ahora mi mamá se quería suicidar porque no nos aguantaba, ahora cuando las cosas se sobre pasaban llegaban a los golpes más los insultos, insultos del tipo de "ojalá nunca hubieras nacido", "te llevaré al loquero para que te arregle o mande a un psiquiátrico" y tantos otros. Fueron tantos años los que aguanté, fueron 10 años con ello, 10 años dejando les pasar por encima, tantos insultos, tantos golpes.

Y ahora, que ya había encontrado la manera de que todo ello se consumiera en el olvido, al menos por un día, al menos con un Sábado, ni ello podía hacer. No podía ir a los ensayos de las Doki sin mentirle, sin tener alguna excusa para salir, porque no querían que yo hiciera "esas cosas raras", no querían que me convirtiera en uno de ellos. Nunca supe a qué o quienes se referían con eso, pero bueno, siempre fueron excusas y nunca se las aguante. No se si fue eso lo que me llevó al intento que casi me resulta.

Fue toda esa semana del 2010, toda esa primera semana de Julio. Primero me castigaron porque descubrieron que seguí en el baile y que además me había presentado e inclusive todos los conocidos de mis amigos lo sabían, hasta sus papás. Segundo, baje mi promedio una décima y bueno lo tercero fue en la noche del Viernes 9 de Julio.

Esa noche estaba en mi computador como siempre, como todos los fines de semana. Llegando cerca para las 12 mi papá llega molesto a abrir mi puerta y me amenaza con romper el computador si no me acuesto y me duermo que ya estaba chato de mí con todas mis weas. Lo hice, toda esa semana estuve arta de todas las peleas, ya no quería más, no para ése día. Luego llegaron las 12 y mi celular sonó, era la Kate cantándome feliz cumpleaños, siempre había sido la primera en hacerlo, me reí mucho cuando paso, groso error porque llego el caballero a gritarme sin importarle la llamada, que me durmiera y me dejara de weas. Lo hice, al día siguiente la señora llega con los ojos llorosos y con un regalo, y le dije que no lo quería, me pidió por favor recibirlo y le dije que no, que no quería nada de ellos que ya estaba chata.

Después llegó mi hermano pidiéndome por favor que le recibiera el regalo y volví a contestar que no. Me bañe y me prepare, como era día Sábado 10 de Julio del 2010 tenía ensayo y no quería faltar, de toda la semana las mujeres me alegraban siempre, con todas sus cosas, sus bromas sus tratos, todo y quería compartir mi día con ellas. Bajé a almorzar y pedí permiso para salir, y desde ese momento todo se fue a la mierda aquel 10 de Julio. Me dijeron que no me lo merecía, que no tenía cara para pedir algo así que no me iban a dejar salir, discutí con el caballero hasta que la señora explotó gritando y queriendo pegarme, por lo que subí al segundo piso para encerrarme en la pieza, no alcancé porque el caballero al agarró y salio Nicolás de su pieza, el caballero y la señora se tiraron al piso mientras la señora gritaba llorando que había hecho para merecer eso y que se quería morir, que se iba a suicidar. Junto con ello el Nicolás tirado llorando en el piso. Hubo un punto, un mini segundo donde me pregunte por mis sentimientos hacia ellos, estaba mirando toda la escena como si fuera una película, una mala película y me aterro eso. Me pregunté si les quería y no encontré respuesta. Me asusté y fui a escribir en el cuaderno donde me desahogaba y al terminar eso sentí un click en mi cerebro. Recordé como se hacían los nudos para los conejos, tomé una corbata amarré un extremo a la ventana y el otro a mi cuello, cerré la ventana y ahí comenzó todo.

Fue diferente, nunca me habían dolido tanto las extremidades, además de sentir la hiper sensación en cada parte de mi cuerpo en diferentes momentos, primero mis pies, luego mis manos, me sentía pesada como cual saco de papas. El final fue en mi rostro, esa hiper-sensibilidad que me agradaba y mis ojos, vi como mis ojos perdían la visión, era como si me volviese ciega de un momento a otro. Pero lo ultimo en irse fue mi oído, metida en la penumbra escuchaba a la Agatha llorar bajo mi pieza, llorar escandalosamente y tan desesperada, antes de dejar de escucharla supe que ella sabía lo que estaba haciendo. Y me fui, hasta que perdí mi conciencia.

Luego desperté con alguien a mi lado, era el Nicolás llorando, creí que esta vez iba a resultar pero no. Mi reacción no fue más que quedarme en el rincón y no dejar que ellos me tocaran, mientras pedía a la Kate. Quería a la Kate, a nadie más que ella.

Pasó el tiempo y las cosas se arreglaron en casa, se arregló la convivencia y dejó de pasar todo ello, en un principio porque tenían miedo de que volviese a hacer lo mismo, no dormía sola en ningún momento y ellos salían me llamaban cada cuanto. Pero para que fuera un ambiente grato para mí demoro mucho, pero mucho tiempo, no fue hasta finales del 2011 que sentí que era mi hogar, que era mi casa y que ellos eran mi familia.

Ahora me encuentro en Valdivia, demasiado lejos de ellos y solo por mera coincidencia. Porque la carrera que decidí estudiar está acá de la manera en que me agrada. Y en la manera en que pienso especializarme.

Pensé iba a ser una pequeña historia y me he ido mucho más lejos de ello. Espero que quien sea que lea estas palabras y me conoce entienda más menos un poco mi vida, un poco el porqué soy así algunos días, el porqué no le confío a nadie estas cosas, estas cosas que me hacen apartarme ciertos días.

Y espero que quien sea la persona que me este leyendo, por favor me diga quien es. Porque ya me dí cuenta de que su intención es que yo note que me lee. Tengo una visita cada tema algunos más que otros y me agradaría saber quien es.


Muchas gracias. 

Valentina Bernal
10/12/2012

domingo, 9 de diciembre de 2012

Cosas de la vida

A pesar de todas las cosas, podría echarme a morir por varias cosas, varios sucesos que me han ocurrido.
Lo sé soy así, pero a pesar de ello no puedo, por más que mire, por más que vea una y otra vez los muchos caminos que pudo tomar mi vida, no puedo echarme a morir, no ahora, no por estas cosas.
Por ciertas personas que perdí, al menos por el momento es así, por esas personas que perdí y volvieron, con esa perseverancia y cariño diciéndome "no te quiero perder, te extraño mucho" y por aquellas personas que las siento como perdidas, sí las siento así porque simplemente están viviendo una etapa que yo viví y me han dejado de lado, pero al menos son etapas de la vida.
A pesar de aquellas personas, que de entre todas son demasiado valiosas, de todas las que nombre, son muy infinitamente valiosas para mi vida. A pesar de ello no puedo echarme a morir, no puedo ver lo malo de ello, puedo ver la pena que es demasiada, con todo y eso no puedo hacer mas nada. Son cosas que pasan.
Gracias a aquellas situaciones he encontrado tanta gente linda, tantos amigos que siempre estuvieron y que gracias a ello me acerqué de tal forma que me alegra mucho. Me siento feliz con ellos.

Acercarse a la gente, necesitar gente, recordar, extrañar, son tantas las cosas.
A uno lo perdí creo yo por un mal entendido, porque aún no se me aclara que hice mal.
A uno lo perdí porque estaba tan enojada, molesta y traicionada, pasaron los meses y volvió a decirme que me extraña y que no me quiere perder, me sentí especial, me sentí querida con tanta sinceridad.
A uno lo siento como perdido porque ni siquiera es como decirle "salgamos", simplemente tengo que pensar que no estará para cuando le quiera ver, simplemente me tengo que mamar que me dirá que no. Un amargo no.

Son tantas cosas, puede que sean pocas situaciones pero me llegan, me dan pena a excepción por la segunda situación, porque como dice una canción muy bonita "creía que ya no visitabas los rincones de mi corazón, camino con pies de arena desde que perdí... tu corazón. Y hoy te apareciste por algún lugar lejano de la memoria de mis pulgares".
Fue algo, lindo, muy lindo, en especial cuando aquella persona esta contigo en el momento de aquella canción, junto a mi cuando se me llenaron los ojos de lágrimas, de felicidad.
Pero por las otras dos situaciones no puedo hablar mucho, no puedo opinar porque no he hecho nada al respecto, porque con el primero quería dejar pasar y pasar el tiempo mientras más rabia tenía, pero al final me di cuenta de que no era la manera y cuando quise hablar, esa persona me elimino de su vida y resultaba ser tan especial, resultaba ser que le quería tanto, como es que quiero a mis amigos, como es que les siento...
La tercera... bueno la tercera situación no es tan complicada, muy ocupada esa persona, no tiene tiempo para hacer mucho y además tiene otras preocupaciones, como se me dijo "yo se que decisiones tomaré" y solo dije "bueno" no puedo obligar le a querer verme, o si ¿?

Gracias a esas tres personas he conocido y acercado a tantas más, por eso no me puedo echar a morir, no puedo seguir pensando que nadie está conmigo, les tengo a todos, y lo mas rico de estas cosas son el cariño que me demuestran, el cariño que siento cuando les pido ayuda o les hablo simplemente de algo que me sucede, o la manera en como me miran y me hacen reír. Lo más importante, cuando me abrazan, si los abrazos.
Creo que siento mucho cuando me abrazan, o cuando lo hago yo. Por las tantas cosas que he pasado con eso, he sentido la pena de la otra persona, la alegría y el mismo cariño que le tengo al abrazar. Puede que esté un poco loca, pero lo siento, siento esa sensación de emociones.
La gente, tanta gente y resulta que hay pocas a las cuales me gusta abrazar, podría comenzar a nombrarlas pero no terminaría luego, bueno, da lo mismo quiero que ellos lo sepan.
Cuando abrazo a Luchito, me da una sensación de que todo esta tan bien que solo hay que bailar y todo estará de bien a mucho mejor. La Carito, me calma tanto esa mujer y me siento tan protegida aunque cayera un meteorito encima de la cabaña. La Maca, me encanta mucho, siento una calidez que es difícil de explicar, una calidez morosa amorosa, sí morosa amorosa. Camilo, es algo contradictorio pero se siente bien aunque presiento que cuando termine el abrazo me va a hacer el bulling de siempre. La Mary, esa mujer es increíble abrazándome aunque no se de cuenta, de alguna forma hace que todo se vaya, pero se vaya a la mierda todo posible problema, casi como una hermana. Maxi, oh maxi, me hace sentir que somos tan iguales y tan distintos, siento que tengo algo que me conecta a el de una forma muy estrecha, debe de ser donde tenemos la sabrosura porteña, o la sabrosura de los porteños no porteños. La Yani, podría decir que es la más especial de todas, pero no me atrevo, cuando le abrazo siento que la quiero más, mucho más que en el momento en que le conocí, o que la comencé a querer, suele ser una explosión de amor, le quiero mucho y de todas, pero todas las personas que conocí en Valdivia ella es la que tiene todo mi absoluto e infinito respeto, le quiero con mucha locura. Y Guga, ese hombre sinceramente siento que me des-haré y desapareceré, pero es algo cálido, como si llegara a desaparecer por la magia de algún oso gigante de peluche, raro no ¿?

Por toda esa gente y por las demás que no quise nombrar por la infinidad de ellos y las explicaciones, por ellos no puedo echarme a morir, aunque me pase que escuche la canción y me salgan lágrimas (si, lo sé lloro mucho) no son de pena, o tristeza. Son de alegría, por haberles conocido, por haberles hecho reír en algún momento a cada uno de ellos. De ellos que ya no están en mi vida, de los que decidieron sacarme de ella, y de los que están en latencia. Por los de siempre, por los que fueron, y por los que serán.
Me siento feliz por haberles dado apoyo, por reír, molestarles, quererles, haberles querido y quererlos todavía. A veces las cosas no tienen que ser necesariamente equitativas, a veces las cosas no son correspondidas, pero ¿que importa?, ¿importa necesariamente el ser correspondido? o ¿solo importa sentir, sentirle, sentirlos y haberles sentido?.
¿Que es lo realmente importante de todo eso? Lo importante es que les conocí, que han llenado tantas partes de mi corazón, que me han hecho feliz. Simplemente feliz. A veces solo es importante haber sido feliz.
Merece toda la pena, el conocerles, el perderles, el extrañarles, el quererles y el amarles. De otra forma como vas a saber que significa perderlos y extrañarlos ¿?

Ya como todas las cosas tienen su fin, el año se acaba y con ese término algunas personas siguen conmigo y otras no, llegan las pruebas finales y los exámenes, llegan nuevos individuos a mi vida.
Siempre por este mes me pongo a recordar, todo lo que ha pasado durante el año, todo lo que me ha hecho mal, lo que me ha hecho bien, extraordinario y lo poco recordable.
A veces se me viene a la mente él, le recuerdo y paso a extrañarle, no sé si seguirá hablando de mi, o si sus palabras serán definitivamente para mi, si escribirá refiriéndose a mi, si me leerá, o si simplemente me tiró al olvido.
Se que es difícil, sobre todo por la manera en que pasó todo, ahora he sopesado las cosas más fácil donde estoy aceptando las cosas, y no mandando todo a la mierda. Estoy aprendiendo lo sé.
Me pasa una cosa muy particular, a pesar de que se me vienen a la mente amigos, algunos no tanto, pero hay una parte, una parte muy específica de la canción que me recuerda a tí, una parte de la canción en la que no puedo evitar recordarte y extrañarte. Algo muy no entendible. No puedo explicarlo bien.
Me  hace recordarte y extrañarte...
zasdfa

La memoria de mis pulgares

"Se me olvidó que te olvide, vuelve con tu querer"








lunes, 3 de diciembre de 2012

La verdad

Encontrar una persona que haya vivido una situación similar a la tuya es difícil, si la encuentras de por sí es muy difícil, pero lo realmente complicado de esto es que comparta esa situación.
Me he acercado de a poco a una compañera, y hace pocas noches compartimos una situación que sinceramente agradecí, entendimos todo, pensamos igual y al fin pude desahogarme completamente con alguien, al fin pude conversar tranquilamente, saber que me entendía y que pensaba lo mismo. No era ya como conversar con un espejo, si no que era alguien igual, solo igual a mi. Fui feliz en ese instante.
Fue increíble, eran loas mismas situaciones, a mas calcadas no poder más, pero lo eran, personas distintas con el mismo problema. No poder dejar ir a aquella persona.
Incluso ahora, ninguna de las dos puede tener cara de decir "como no puedes dejarlo ¿?", ambas lo decíamos mucho antes de llegar a Valdivia, y ahora, ni cara podemos tener para ello.
No entendimos que nos paso, que sucedió, porque nuestras barreras bajaron, porque les dejamos pasar tantas cosas, tantas que al final nada importaba, podíamos decir que no, que ya no más, pero al fin y al cabo daba lo mismo, con tal de que se "conversaran" las cosas quedábamos igual, nos quedábamos con aquel. De hecho era una mera mentira de que conversando las cosas se arreglaban, simplemente era ese detalle, esa cosa que hacía que todas las razones se fueran a la mierda, era ese algo especial, era en mi caso su sonrisa, su olor y sus ojos.
No podía hacer nada en contra de ello, por eso las últimas veces me alejaba y trataba de no mirarle, porque de lo contrario iba a ser capaz de que me sangraran los ojos por que no se fuera de mi lado.
No entiendo que me ocurrió, porque deje pasar tantas cosas, porque me involucré tanto en tan poco tiempo, porque escuché toda su vida, porqué deje que pasara por encima de tantos principios importantes para mí.
Mi amiga tampoco lo sabe, y entre que nos preguntábamos, nos dimos cuenta de algo muy importante.
Es él, solo eso. A nadie más dejaré que pase todo lo que ha pasado con él, no permitiré lo mismo con otra  persona, no dejaré que suceda más.
Y también descubrimos que tenemos miedo, sí, miedo de ellos, de volverle a ver.
Sé que el día que pase no voy a aguantar, no voy a ser capaz de poder decir que no, no seré capaz de que algo me impida de poder abrazarle. Y no me podré aguantar las ganas de querer estar con el. De querer ver esa sonrisa, sentir su olor y sus ojos...
Tanta razón esa larga conversación. Tantas cosas de las que me dí cuenta.
Ahora lo acepto y digo que sí, que le extraño, que a veces siento su olor a lo lejos, que el solo hecho de soñarle me saca de mi mundo y me quedo pensado en el. Aun cuando muchas cosas malas han pasado entre medio, aun cuando me digo que no puedo, pero evitarlo es muy difícil.
Cuando llegue el momento, cuando sea que le vea otra vez, no tendré las barreras que creo tener, no seré capaz de decirle que no a conversar, porque le extraño y no voy a poder evitar querer abrazarle y decirle lo que siento. Quizá no supere esto por mucho tiempo, tengo que aceptarlo, por más que ha pasado no puedo, aun siento que hay algo muy fuerte.
Será la única persona por la que actúo de esta forma, será la única persona que tiene un gran poder sobre mi. Un poder increíblemente grande.
A diferencia de ella, yo me siento un poco con más suerte, porque él se ha ido de Valdivia, se ha ido para ya no volver, al menos eso espero, que eso fue lo que me dijo. Mientras que ella se encontró con el otra vez, lo vio y se le movió todo el piso.
Yo no tengo ese privilegio, le borré de todo y él me bloqueo en otras cosas, además de irse no tengo ningún contacto con él. En un principio me daba rabia, porque quería decirle muchas cosas, pero muchas donde la mayoría eran tan contradictorias que era un mero caos.
No se si la forma o el medio estuvieron bien, solo sé que sucedieron. Y solo sé ahora, que acepto todo, acepto todas las cosas que me he querido mentir.
Todas las cosas acerca de no extrañarle, de no querer saber de su persona, de que simplemente no existió en mi vida. Todo eso, digo que no, que las cosas fueron al revés y las acepto.
Todas y cada una de ellas, todas y cada una. Al fin, lo hago.
Prefiero seguir sonriendo a la vida, quizá tu sonrisa me llegue de vuelta
Le extraño y mucho...

One more night
Nunca nos sentimos tan identificadas como con esta canción en particular, con cada una de sus palabras

Valentina Bernal 
03/12/2012