miércoles, 27 de marzo de 2013

Cosas rotas

Cosas rotas aquí y allá.

Cosas rotas por doquier, por donde mire, por donde quisiera caminar. Hay algo roto, hay algo que me rompe la piel y la abre para dejar ver mi interior en aquella herida.
Algo me dice que deje de confiar en la gente, que deje de creer que pueden cambiar, que por un simple gesto de cariño hacia mi persona pueden hacer algo extraordinario. Por más que me hagan daño, por más que me desilusionen, que me hagan llorar, que digan cosas a mis espaldas y termine yo pensando que soy la persona más weona del mundo... no puedo.
No sé porque pero no puedo. El cariño que les tengo de por medio hace que piense en un milagro, en una posibilidad de que harán las cosas bien, esta vez sí, después de que paso esto, de que paso aquello, de que conocieron una parte mía que no muchas personas en Valdivia conocen. Pero no.
Es todo lo contrario, es algo que me supera... algo que no puedo comprender.

Me quiero ir a dormir, ojalá durmiese de donde vengo, en mi casa, con mis papás (aunque a veces no los quisiera cerca), con mis mascotas que adoro y lo más importante con mis amigos, esos amigos que haces de verdad, esos que conocen tus defectos pero igual te quieren, esos amigos que con su solo abrazo te alegran el día entero, esos amigos que no te andan con cuentos y te dicen las cosas a la cara. Esos amigos que te dicen la verdad, de frente aunque te duela. Porque saben que lo que te van a decir es mejor que sean ellos los que lo digan para luego poder aguantarte el tiempo que sea necesario.
Esos amigos son los que extraño, esos amigos son los que quisiera tener ahora a mi lado, los que me encantaría haber traído en la maleta conmigo.
A veces traerles en el corazón no me basta.




"Para todos ustedes, ustedes que saben quienes son, los extraño y amo mucho."


Valentina Bernal
27/03/2013

sábado, 16 de marzo de 2013

Tarde ya

Que tan tarde puede ser para arreglar las cosas ¿? Ese tipo de errores que persisten, que aún prometiendo lo contrario vuelven a aparecer otra vez para hacer el mismo o incluso más daño de la vez anterior.
Quiero mirar hacia adelante, quiero seguir mi camino, quiero seguir pensando que todo quedó atrás como lo decidí este verano, este verano que en su inicio fue tan desesperante que inclusive pensé en tomar un bus y viajar donde vive. Pero luego, luego de pensar, de sentirme, de volver a ser yo, de volver a pensar como lo sabía desde un inicio, de volver a quererme, de volver a volar, a volar como lo hacía, de un lado para otro donde las personas que más me quieren, esas personitas que me ayudaron a superar muchas cosas, mis amigos. Los que cuento con los dedos y con eso tengo suficiente.
Después de salir, airearme, verles, despejarme por completo, de dejar los vicios, de dejar de estar pegada a la pantalla jugando con personas que no veo, que no están conmigo y que, lo más importante, no me conocen, gente que no existe.
El estar con ellos, uf! me di tanta cuenta de que extrañaba sus cariños, sus webiadas, sus maneras de expresarse, todo, pero todo de ellos, de cada uno.
Sin duda este verano que ya se fue me cambio, crecí de una manera impresionante. Sigo siendo la niña pequeña que necesita cariño de ellos constantemente, esas caricias en el pelo con las que me quedo dormida, sus abrazos y esas mordidas en el brazo con las que me dan ganas de matarlos. Me alegro de haber vivido este verano, de haber superado varias cosas.
Sin dudarlo ahora, salgo más y no siento la necesidad de quedarme pegada a la pantalla a putear a alguien que no me conoce enteramente. Eso no es sano... por lo menos no para mí.
Y de entre tantas otras cosas, el "gran" tema del que haré ahora, ahora que todo ha cambiado tanto. También tuve las respuestas a ello. Seguir en lo mío y lo más importante, con mi acordeón que me tranquiliza cada vez que estoy mal.
Lo otro, que hacer con el otro tema de cierta persona, esa persona que la creí superada hasta que volví a verle a fin de año. Bueno, es simple ese tema ahora, sí ahora que me quiero, ahora que me importa respetar primero mi autoestima, luego respetar mi dignidad junto con la visión que quiero darle al mundo y por ultimo quererme y no anteponer las necesidades del otro sobre las mías.
No volverá a suceder otra vez y eso se soluciona simplemente con un "basta", basta de molestar y molestar para prometer castillos en el aire, sí. En el aire porque de primer momento todo bien como cuando vas en picada y luego todo se va a la mierda cuando te das cuenta de que no existió ningún castillo realmente y vas directo a tu propia ruina, a tu propio mal. A tu fin.
Basta de todo eso, basta de que me pasen a llevar y que me digan lo que quieran, basta ya de anteponer lo que quiero y a quienes quiero por la necesidad de una persona que "supuestamente" me quiere o algo más que eso. Basta ya de todo.
En el verano aprendí que aprender de todo, de cada adiós, de cada toque, de cada lágrima, de cada momento. Y me dí cuenta de que soy fuerte, de que el momento pasará y seguiré adelante. Y de que no moriré por las decisiones que llegue a tomar.
Es hora de plantar mi jardín y regalarme mis propias flores, sin esperar que aparezca alguien que quiera compartir un par de pétalos conmigo, solo un par. Y no flores, ni un ramo de ellas, solo pétalos, míseros pétalos que no valen mucho la pena.
Es hora.


"Si yo no me tengo un poco de cariño, ¿como podré ser capaz de sentir amor o cariño por alguien más? Eso se comienza en casa, eso se comienza por uno mismo desde un principio"


Valentina Bernal
16/03/2013

Sentido de cariño

Últimamente me he preguntado que sentido real tiene el seguir hablando con la misma gente con la que has perdido la confianza, esa gente que te enteraste hablaban cosas a tus propias espaldas y en el momento de estar a la cara te pintaban cuentitos hermosos que te los creías, o esa gente con la que has tenido muchos problemas por cuestiones de personalidad y aún así aunque las cosas funcionen por un tiempo no lo harán a largo plazo, también esta esa gente que sabes te harán algún tipo de acciones como, robar, aprovecharse de ti, o simplemente mentir, solo eso mentir. También no hay que olvidar la gente que traiciona, a veces son las que menos esperar pero es así.
De tanto preguntar he llegado a la conclusión de que te sigues juntando con ese tipo de personas por un simple sentido de cariño, un sentido de que sabes lo mal que te pueden hacer pero es mejor estar con ellos que conocer más gente.
Por un tiempo me sentí así, tanto en sentido de amistad como de pareja, no me cabía el pensar de que podía estar con gente mucho mejor, mucho más sincera, mucho más especial de la gente con la cual ya de por sí estaba. Y yo me encuentro hablando en el sentido estricto de la gente que he conocido en Valdivia.
A fines de cuentas, las primeras personas que conoces pueden no ser las mejores, pero no por ello hay que quedarse sin hablar con los demás. Por lo que llegue a sentirme mucho más a gusto con personas que siquiera pensé les iba a hablar en mi vida.
"La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida". Muy bien dicho eso, después de los dos años que he vivido sin los amigos que en realidad me quieren. Pueden decir muchas cosas que me quieren mucho y eso, pero la realidad es que no lo harán jamás como la gente que deje atrás, como la gente que me conoció y las cuales les guste simplemente por ser como soy. De ello me di cuenta en mi casa, allá en Concón, mi última noche, a pesar de no dormir por todo el show que teníamos, me dí cuenta de que no son como la gente en Valdivia.
Son otra vola distinta, son míos. Por más que quiera describirlos (algún día lo haré) a fin de cuentas son míos, son parte de mí y con eso me basta.
Gente así en Valdivia me ha costado encontrar, me ha costado muchísimo, tanto que ya muchas decepciones he tenido que vivir. Pensando allá en casa de que me había encontrado con gente de todo tipo, no era así. Y pensando de que sabía darme cuenta de la gente que te hace daño, tampoco fue así.
El sentido de cariño no es suficiente, no lo es...
Todo tiene sus límites, todo tiene que tener su equilibrio, es por ello que ahora bastante alejada de esas personas que me decepcionaron tanto busco mi equilibrio, esa gente que me hace sentir tranquila, esa gente que me da su cariño sin que se lo pida.
A mejorar las cosas, a conocer más gente, a seguir viéndole las caras a esas personas que me traicionaron la confianza (aunque suene duro, lo es y no tengo porque suavizarles) y sobre todo a darle un nuevo giro a mi vida en Valdivia, a dejar de sufrir por personas que no valen la pena por mucho que pensara lo contrario. Todo el encanto se ha ido y ya no tienen nada que hacer contra esta nueva persona, sí, nueva como haber nacido de un huevo.
A cambiar!
Valentina Bernal
16/03/2013

lunes, 4 de marzo de 2013

No quiero

Escribo a estas alturas de la noche (4:48) llorando, porque me quedan poquitos días en la casa de mis papás y ya se esta acercando mucho el tiempo de partir otra vez a esa ciudad que me recibió para estudiar.
Me molesto bastante conmigo cuando me pasa esto, que es darme cuenta de algo que ya se pero que no necesariamente tengo presente.
Lo de esta vez es que soy una persona bastante volada, en el sentido y este sentido es el que me hace llorar ahora, que no me doy cuenta de lo mucho que extraño a las personas que quiero hasta que las veo. Me acaba de pasar yendo a ver a la Paola con el Gabriel y el pequeño Damián, es que a ellos les quiero mucho, pero mucho mucho, eso sí lo se. Lo se de hace mucho tiempo, son personas con las que me gustaría mucho ver constantemente, desde que las tenía constantemente en mi vida que se cuanto les quiero, es más les amo. A los tres, antes eran los dos, pero con el pequeño ya son tres.
Se que lo mucho que siento por ellos, que son esas ganas de ir a verlos aunque sea un día extremadamente pajero y fome como un día Domingo, pero con ellos es entretenido. Lo que tenía tan presente pero que ignoré u obvié era lo mucho que les echaba de menos. Los vi poco ahora, lo tengo muy claro, pero les echaba mucho de menos.
Tanto es que me di cuenta con la visita, que la opción de quedarme aquí por mucho tiempo más se me esta haciendo muy factible, muy tentador y muy agradable.
Me agradaría congelar esos momentos en que soy tan feliz y guardarlos para no tener que sentir esto.
Me gustaría también que el tiempo en estos días se quedara atascado, que el tiempo no fuera tiempo, si no que fuera algo muy lento, pero en extremo.
Ojalá les pudiera meter dentro de una maleta a los tres, sobre todo al Damián... es tan exquisito.
Tengo un poco de miedo sí, de que el tiempo pase y no me recuerde, aunque sea seguro que no sea así, pero me da miedo...
Como también me da miedo que me dejen de querer, no quiero pensar en eso.
Mi mamá Paola, es mi mamá y punto, por cualquier persona ella tiene las de ganar siempre. Fue mi mami y desde ese momento que no dejarán de serlo.
El Gabriel, mi mejor amigo, tantas cosas pasaron que al final de todo, todas esas cosas se fueron a la mierda y me quedo con que puta que quiero a este weon y que no quiero dejarlo fuera de mi vida. Aunque suene muy cursi, me importa una raja es lo que siento y estoy llorando aún.
Y el pequeño Dami, es la pequeña persona que más quiero, es un sol aunque sea así de pequeño, chillón y con la personalidad extremadamente mañosa de la Pao. Es la persona que me encantaría dejar en una burbuja para que viviera feliz de la vida sin que le pasara algo malo. Aunque la vida no es así va a crecer solo espero estar ahí y que el clon del Gabriel con el cebrero de Paola me quiera también.
Por ese tipo de cosas, porque soy volada en tantos sentidos me da rabia el darme cuenta de estas cosas, cuando tomé las decisiones y sobre todo tan cerca de irme.
No quiero irme, es eso... no quiero dejar de verlos por tanto tiempo y aunque me haya llegado tan tarde el tema de la extrañación máxima... no quiero irme.
Tampoco dejar a los demás...
Debería estar acostumbrada pero poco me importa.
¡Quiero llevarmelos a todos conmigo!
Pd. Y si, sigo llorando (soy mina po weon esta en mis genes :c)
Valentina Bernal
04/03/2013