sábado, 30 de mayo de 2015

El final del comienzo

"Solos llegamos y solos nos vamos"

Hoy creo que ha comenzado una etapa donde veré que tan fuerte soy en realidad y de cierta forma estoy ansiosa de ver los resultados de todo esto.

Si bien las cosas terminaron con una de las amistades más prometedoras que encontré tener, dado de que me gusta que todo sea diferente, hasta las personas y sus caracteres, juntarte con esas personas que pensaste que nunca en la vida iban a tener algo en común.
Pero en fin, luego de todo se terminó y no se podía seguir estirando el elástico porque de otra manera iba a terminar mal, muy mal todo e iba a terminar doliendo muchísimo.

Después de "hablar" y dejar claras las cosas me he quedado tranquila, por un lado lo intenté y tomé mucho cariño a una persona que en su debido momento creí que en cualquier momento podía acuchillar-me por la espalda. Pero creo (y espero que sea así) que no pasó esa situación. Conocí una parte de aquella persona que me gustó mucho y deje que conociera partes de mi que antes las guardaba constantemente.
También por otro lado estoy tranquila porque al fin siento que me dijo todo lo que tenía que decirme, sabía que antes se guardaba cosas, lo presentía pero nunca fui mas allá, por respeto, todos nosotros nos guardamos algo por una razón en específica.
Por otro lado que es bastante pequeño, me da lata que las situaciones hayan llegado a este punto, el sentir de que todos sus amigos y familiares estaban en contra mía solo por situaciones que eran sólo de nosotras, a veces me sentía como un monstruo como me he sentido la mayor parte de mi vida, pero a fin de cuentas llegaba la iluminación para decirme "me importa una raja lo que piense gente que no me conoce, ni siquiera valen la real pena".
Si no fuera por este pequeño gran detalle creo que tendría mucha pena, pero no es así, no me siento así. Por este lado siento un gran alivio, siento que un peso gigantesco ha salido de mi cuerpo y me gusta harto esta sensación.

No puedo pedir que todas las personas sigan los mismo principios que yo, sería bastante extraño y no sabría si decir molesto.
Todos somos diferentes y es lo que más me gusta de todo esto y dentro de lo mismo van a haber cosas, situaciones y acciones que no me van a agradar para nada en absoluto.

Aún así con todo lo que ha ocurrido últimamente en este semestre llamé a la Paola, y le pregunté si de verdad es tan difícil que otra persona tenga una amistad conmigo, si es que soy tan complicada que a los demás les da paja o lata. Y su respuesta me encantó.
Fue nada más simple de que las relaciones tienen que ser flexibles, si bien no verse todos los días no significa que dejen de importar, y que si de verdad fui importante en la vida de esta persona volverá, pero lo más importante de que si yo sentía que estaba haciendo un esfuerzo de más y que de la otra parte no era lo mismo, entonces que nunca fue algo de verdad para el otro.
Pero que a pesar de todo no me preocupara, que el tiempo iba a decir bien todo.

Y ahora con todo esto ya fuera, siento de que si realmente alguien me quiere conocer y quiere formar parte de mi vida es bienvenido con toda la felicidad del mundo que puedo demostrar, que las cosas no van a ser fáciles conmigo, porque soy así pero si a pesar de eso aún quiere conocer lo que mis paredes tienen escondidas, puta la raja, y si no le gusta que se vaya y simple.
Si bien para mí las cosas no han sido fáciles, por lo que he vivido y mi carácter, tampoco lo voy a hacer fácil para que alguien me conozca como tal. Y eso me gusta mucho, porque los que realmente valdrán la pena se van a quedar y me importa poco que personas que no me conozcan y digan ser mis "amigos" se vayan.

Al final no me voy a sentir sola, los que realmente aprecien lo que se esconde detrás de todo esto que soy yo van a estar ahí. Y estaré bien.

Desde ahora será tiempo de caminar visiblemente sola, y ver que otra cosa me tendrá el mundo para mí, y esperaré que el mundo me golpee de frente para responder de la misma manera, de frente.


Valentina Bernal
30/05/2015

martes, 5 de mayo de 2015

Román

"Los gatos son traicioneros, con ellos hay que andarse con cuidado"

Ha pasado ya oficialmente un año desde aquel día en que nos dejaste, ha sido un poco largo, te he extrañado mucho, a veces muchísimo. Tengo todavía el último de tus collares conmigo y lo veo a diario, a veces suena por pasarlo a llevar y me recuerda a ti con tu caminata densa y ligera.

Me robaste el corazón y la otra parte te la regalé. Con mucha felicidad te digo que no me arrepiento, lo haría las una y mil veces que faltan por encontrarme contigo.
Fuiste mi primer minino, pero no el último, y estoy más que segura de que tendrá que pasar mucho tiempo para que otro supere al gatito educado, paciente y atento.


Me va a costar olvidar cómo esos ojitos azules se convirtieron en verdes cuando creciste, o los ronroneos cagones y casi no escuchables que emitías. Eso era lo que más me gustaba de ti, tus ronroneos. Me hacían sentir especial, de una forma en que sólo un ser tan precavido puede querer y confiar en otro y tu lo estabas haciendo conmigo, con nosotras.

Tus celos jamás se me van a olvidar, lo territorial que eras con tus mamis, podías manipular a cualquiera con tus encantos pero eras otra cosa cuando se trataba de alguna de nosotras. Por esa singular razón decidí en un momento determinado de mi vida alejar a toda esa gente que no te agradaba de mi, por algo siempre fuiste tan protector, nunca hacías las cosas por que sí.

Me he preguntado sobre el tema del amor una infinidad de veces en el último tiempo, y con un poco de penita y mucha alegría me recuerdo sintiendo amor por ti, y a tu manera dando lo mismo hacia mi.
Y recuerdo ese día en que casi te comiste mi avena, mientras escuchaba la canción de Jorge Drexler "Me haces bien". Esas últimas fotos contigo aún las tengo, ahora mi notebook es un templo donde guardo tus recuerdos.

He andado muy sensible por el tema, no me di cuenta hasta que estallé y me percaté de que en mi interior, ese interior del que no te das ni cuenta, ese interior aún está pendiente de la fecha, aún le duele mucho el que no estés, ese interior aún no supera el que te hayas ido. Sinceramente porque me hacías bien maldita porquería de gato.

Éramos iguales, igual de desconfiados, igual de cautelosos, igual de celosos, igual de preocupados por los demás, igual de mañosos, igual de enojones, igual de hinchapelotas, igual de infantiles, igual de rencorosos (sí, podía verlo en tus ojos), igual de patudos, igual de orgullosos, igual de vividores de la noche. Pero la gran diferencia (además de ser tu tan divo, aunque ahora te estoy alcanzando) es que tu eras sincero. Tú si eras realmente sincero en quien querías tener o no a tu lado.


Por esa misma razón es por la que mi interior y exterior tanto te extrañan, porque tu realmente me querías a tu lado, a pesar de todas esas pesadeces que te hice, de tenerme ese rencorcito por todas las veces que te reté, bañé y te ponía el talco para las pulgas. A pesar de todo eso me querías de verdad, tu de verdad sabías ver dentro de mis ojos y aceptarme como tal, a ti de verdad te agradaba la Valentina con todas las cosas que tenía, que para que estamos con cuentos si son muchas que se confunden y que hasta a mí me llegan a confundir y pensar que soy una persona detestable, pero tu no, tu me querías igual. Algo dentro de mí encontraste y te gustó mucho.


Quiero tenerte conmigo otra vez en parte física, quiero acariciarte de nuevo como cuando te ponías a dormir dentro de mis sábanas, quiero ver esos ojitos que tantas emociones me arrancaron, quiero ver a ese gatito inteligentemente vivo para todo.

Quiero que por una última vez me vengas a buscar por las mañanas y que al no responderte botes mis cosas hasta bajar, darte de comer y abrirte la ventana.
Si fuera posible, sería capaz hasta de revivirte por un momento más de ti.

Valentina Bernal
05/04/2015