De tanto preguntar he llegado a la conclusión de que te sigues juntando con ese tipo de personas por un simple sentido de cariño, un sentido de que sabes lo mal que te pueden hacer pero es mejor estar con ellos que conocer más gente.
Por un tiempo me sentí así, tanto en sentido de amistad como de pareja, no me cabía el pensar de que podía estar con gente mucho mejor, mucho más sincera, mucho más especial de la gente con la cual ya de por sí estaba. Y yo me encuentro hablando en el sentido estricto de la gente que he conocido en Valdivia.
A fines de cuentas, las primeras personas que conoces pueden no ser las mejores, pero no por ello hay que quedarse sin hablar con los demás. Por lo que llegue a sentirme mucho más a gusto con personas que siquiera pensé les iba a hablar en mi vida.
"La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida". Muy bien dicho eso, después de los dos años que he vivido sin los amigos que en realidad me quieren. Pueden decir muchas cosas que me quieren mucho y eso, pero la realidad es que no lo harán jamás como la gente que deje atrás, como la gente que me conoció y las cuales les guste simplemente por ser como soy. De ello me di cuenta en mi casa, allá en Concón, mi última noche, a pesar de no dormir por todo el show que teníamos, me dí cuenta de que no son como la gente en Valdivia.
Son otra vola distinta, son míos. Por más que quiera describirlos (algún día lo haré) a fin de cuentas son míos, son parte de mí y con eso me basta.
Gente así en Valdivia me ha costado encontrar, me ha costado muchísimo, tanto que ya muchas decepciones he tenido que vivir. Pensando allá en casa de que me había encontrado con gente de todo tipo, no era así. Y pensando de que sabía darme cuenta de la gente que te hace daño, tampoco fue así.
El sentido de cariño no es suficiente, no lo es...
Todo tiene sus límites, todo tiene que tener su equilibrio, es por ello que ahora bastante alejada de esas personas que me decepcionaron tanto busco mi equilibrio, esa gente que me hace sentir tranquila, esa gente que me da su cariño sin que se lo pida.
A mejorar las cosas, a conocer más gente, a seguir viéndole las caras a esas personas que me traicionaron la confianza (aunque suene duro, lo es y no tengo porque suavizarles) y sobre todo a darle un nuevo giro a mi vida en Valdivia, a dejar de sufrir por personas que no valen la pena por mucho que pensara lo contrario. Todo el encanto se ha ido y ya no tienen nada que hacer contra esta nueva persona, sí, nueva como haber nacido de un huevo.A cambiar!
Valentina Bernal
16/03/2013
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