Hoy me he dado cuenta de lo mucho que llegué a olvidarme de mi. Y no fue por algo importante, si no que es por un dolor de estómago, que me ha llevado a estar tan mal que creo los planes que tenía para pasarlo bien en mis últimos días se han ido a la cresta.
Llevo no mucho con ello, es un dolor sin ganas de vomitar pero ya estoy mal al punto de comenzar a deshidratarme y perder electrolitos. Me iba a dormir ahora, ya que tengo mucho sueño y me encuentro con tan pocas energías que de verdad no tendría problemas con irme en el sueño a cualquier parte... me recuerda a los días donde estaba enferma en mi cabaña antes de venir a casa.
Este poco momento que tengo antes de dormir me puse a pensar que quizá no me mejore del todo y vine a que se preocuparan por mi, y lo otro y más probable es que mi cuerpo me esté diciendo de que no deba volver aún a Valdivia. Y pensándolo bien no me vendría nada de mal quedarme unos días mas, pero están los pasajes de avión, que no se pueden cambiar.
He llegado a la conclusión de que si he de recaer y llegar a este punto de sentirme como las pelotas, que sea con razón, justificación y en grande. Si he de llegar al hospital que sea porque este bien mal y no solo para que me proporcionen suero, que para eso mejor me dejan ir así como estoy a descansar de una vez por todas.Antes de dormir, un poco de buena música, esa música de cuando estaba ese tiempo joven donde solo me preocupaba ver a mis amigos y cantar un poco más alto en cada ensayo de coro, esa música que me hace bien, que me envuelve y me llena de aquellos tiempos. Espero que algún día vuelva a cantar esta canción y cantarla en ese solo hermoso, hermoso.
Caresse sur l'océan
Valentina Bernal
21/09/2013
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