Me he acercado de a poco a una compañera, y hace pocas noches compartimos una situación que sinceramente agradecí, entendimos todo, pensamos igual y al fin pude desahogarme completamente con alguien, al fin pude conversar tranquilamente, saber que me entendía y que pensaba lo mismo. No era ya como conversar con un espejo, si no que era alguien igual, solo igual a mi. Fui feliz en ese instante.
Fue increíble, eran loas mismas situaciones, a mas calcadas no poder más, pero lo eran, personas distintas con el mismo problema. No poder dejar ir a aquella persona.
Incluso ahora, ninguna de las dos puede tener cara de decir "como no puedes dejarlo ¿?", ambas lo decíamos mucho antes de llegar a Valdivia, y ahora, ni cara podemos tener para ello.
No entendimos que nos paso, que sucedió, porque nuestras barreras bajaron, porque les dejamos pasar tantas cosas, tantas que al final nada importaba, podíamos decir que no, que ya no más, pero al fin y al cabo daba lo mismo, con tal de que se "conversaran" las cosas quedábamos igual, nos quedábamos con aquel. De hecho era una mera mentira de que conversando las cosas se arreglaban, simplemente era ese detalle, esa cosa que hacía que todas las razones se fueran a la mierda, era ese algo especial, era en mi caso su sonrisa, su olor y sus ojos.
No podía hacer nada en contra de ello, por eso las últimas veces me alejaba y trataba de no mirarle, porque de lo contrario iba a ser capaz de que me sangraran los ojos por que no se fuera de mi lado.
No entiendo que me ocurrió, porque deje pasar tantas cosas, porque me involucré tanto en tan poco tiempo, porque escuché toda su vida, porqué deje que pasara por encima de tantos principios importantes para mí.
Mi amiga tampoco lo sabe, y entre que nos preguntábamos, nos dimos cuenta de algo muy importante.
Es él, solo eso. A nadie más dejaré que pase todo lo que ha pasado con él, no permitiré lo mismo con otra persona, no dejaré que suceda más.
Y también descubrimos que tenemos miedo, sí, miedo de ellos, de volverle a ver.
Sé que el día que pase no voy a aguantar, no voy a ser capaz de poder decir que no, no seré capaz de que algo me impida de poder abrazarle. Y no me podré aguantar las ganas de querer estar con el. De querer ver esa sonrisa, sentir su olor y sus ojos...
Tanta razón esa larga conversación. Tantas cosas de las que me dí cuenta.
Ahora lo acepto y digo que sí, que le extraño, que a veces siento su olor a lo lejos, que el solo hecho de soñarle me saca de mi mundo y me quedo pensado en el. Aun cuando muchas cosas malas han pasado entre medio, aun cuando me digo que no puedo, pero evitarlo es muy difícil.
Cuando llegue el momento, cuando sea que le vea otra vez, no tendré las barreras que creo tener, no seré capaz de decirle que no a conversar, porque le extraño y no voy a poder evitar querer abrazarle y decirle lo que siento. Quizá no supere esto por mucho tiempo, tengo que aceptarlo, por más que ha pasado no puedo, aun siento que hay algo muy fuerte.
Será la única persona por la que actúo de esta forma, será la única persona que tiene un gran poder sobre mi. Un poder increíblemente grande.
A diferencia de ella, yo me siento un poco con más suerte, porque él se ha ido de Valdivia, se ha ido para ya no volver, al menos eso espero, que eso fue lo que me dijo. Mientras que ella se encontró con el otra vez, lo vio y se le movió todo el piso.
Yo no tengo ese privilegio, le borré de todo y él me bloqueo en otras cosas, además de irse no tengo ningún contacto con él. En un principio me daba rabia, porque quería decirle muchas cosas, pero muchas donde la mayoría eran tan contradictorias que era un mero caos.
No se si la forma o el medio estuvieron bien, solo sé que sucedieron. Y solo sé ahora, que acepto todo, acepto todas las cosas que me he querido mentir.
Todas las cosas acerca de no extrañarle, de no querer saber de su persona, de que simplemente no existió en mi vida. Todo eso, digo que no, que las cosas fueron al revés y las acepto.
Todas y cada una de ellas, todas y cada una. Al fin, lo hago.
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| Prefiero seguir sonriendo a la vida, quizá tu sonrisa me llegue de vuelta |
One more night
Nunca nos sentimos tan identificadas como con esta canción en particular, con cada una de sus palabras
Valentina Bernal
03/12/2012

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